viernes, 21 de octubre de 2011

LA INSPIRACIÓN DETRÁS DE LA LEYENDA

No hay nadie- me decía una voz que se iba debilitando mientras más trataba de gritar.

Jhon, soy yo- le decía desesperadamente para que me dejara seguir a su casa y poderlo ayudar.

Yoko… ¿eres tú?-  aseguraba una voz escuálida que volvía a tomar el tono legendario del líder del grupo pop más famoso de todos los tiempos.

Sí – le respondía a ese hombre que se estaba ahogando en un mar de arrepentimientos y frustraciones por no tener a su mujer al lado.

Cuando me vio entrar, lo primero que hizo fue darse la espalda y dirigirse hacia la bañera. Tomó sus característicos lentes y se los puso en sus ojos. Acto seguido, tomo una toalla, se puso sus pantuflas y empezó a quitarse la ropa, a lo cual, yo me tuve que quedar perpleja ya que no era la primera vez que el legendario Jhon Lenon se desnudaba frente a mí. Su espalda, escuálida y delgada, contrastaba con las pantuflas negras que se había puesto. Pareciera como si todo  fuera blanco/negro en su vida.

Te vas a quedar mirándome o me vas a bañar?- me preguntó un hombre enfurecido y con sus mejillas enrojecidas.

Yo te baño, no te preocupes- le dije a este cantante y compositor, que había pasado de ser mi amigo a un enfermo que yo tenía que bañar y alistar, pues todas sus fuerzas se habían ido en el momento en el que Yoko Ono había cruzado la puerta de salida.

Qué es lo que más te gusta de mi?- me preguntó Lenon mientras empezaba a sumergir sus pies en la bañera.
Tú puedes capturar la esencia de los problemas de las personas a través de tus canciones y dar soluciones a estos- le respondí yo con una sonrisa en la cara y mirándolo directamente a los ojos.

Pues no te parece que es irónico que ni siquiera yo pueda tener una solución para mis propios problemas y te tenga aquí bañándome, como si fuera un niño indefenso- me dijo en un tono irónico que pretendía buscar una respuesta afirmativa en mi.

Tú inspiración no está acá. Yoko Ono es la mujer que despierta en ti lo que tú despiertas en millones de personas: pasión- le respondí en un tono cortante y severo.

Jhon agachó su mirada y terminó de meterse en la bañera. Yo comencé a restregar su espalda como si estuviera tratando de quitarle tanto dolor que veía en su mirada y que sólo se calmaría si veía  su esposa. Sin embargo, fue más dura la realidad que el deseo, por lo que Yoko no apareció en esos cortos pero a la vez 15 minutos que pasamos en la bañera. Lo único que se me venía  a la mente era cantarle una canción a  Jhon y decirle que todo iba a estar mejor.

When i find myself in times of…

Cállate, no me quieras consolar con una de mis propias canciones. Sé un poco más original- me cortó fulminantemente mi intento de subirle el ánimo.

Te traigo veneno para ratas o mejor una cuchilla para que te cortes las venas- le dije a ese ser que estaba buscando desesperadamente un desahogo pero que no lo podía hacer porque simplemente su cuerpo no lo dejaba.

Eso sería lo mejor y de paso, tráeme una hoja en blanco para escribir una canción final a Yoko-  me dijo un Lenon melancólico y que poco le quedaba de aquel visionario a quien más de medio mundo admiraba e idolatraba.

¿Y cuándo tu mamá murió, que hiciste?- le pregunté mirándole directamente.

Morirme Y volví a nacer hasta que conocí a Yoko. Ella fue la poción mágica que me trajo a la vida después de tanto sufrimiento. Muchas personas creen que Yoko es una mala mujer y que sólo está conmigo por mi plata pero no es así, están equivocados. De hecho, deberían estar agradecidos con ella porque ha sido quien me ha inspirado y la que nunca ha dejado que la fama y el reconocimiento mundial me destruyan y termine como un Elvis Presley o una Janis Joplin.

Lo único que pude hacer fue quedarme callada y salirme de la bañera por unos instantes. En mi pensamiento empezaron a rondar ideas de lo que yo podía hacer como amiga para poder ayudarle a Jhon a superar su tristeza y que esa pelea repentina con su mujer, no se convirtiera en el motivo de un suicidio. Y empecé a recordar lo que había vivido con Jhon y como nos habíamos conocido: yo era la reportera de la BBC de Londres y cubrí su primer evento con los Beatles. Eran hasta ahora una banda amateur  y todo el mundo empezó a tirarles tomates, huevos y harina por lo malo que tocaban. Sin embargo, John se bajó de la tarima, se fue para su camerino con un plato de Cornflakes en su mano como si nada de lo que hubiera pasado le hubiera importado.

Toma John- le acerqué su plato de Cornflakes con leche. El se quedó callado mirándome, se secó las lágrimas y empezó a comerse gustosamente su cereal como si fuera un niño que se come un dulce.

Caras vemos...

“El mensaje de Tras La Sangre es eso, es mostrar manos abiertas que estén dispuestos a ayudar a otros, manos abiertas para estar dispuestos a ayudar a aquellos que en algún momento han cometido errores, al igual que uno puede cometerlos también”  Álvaro, el pastor harcorero cristiano,  logra pronunciar estas palabras antes de que llegara un amigo de él, a llevárselo a la tienda, para comprar más pan.

Al parecer aplica mucho la frase de “caras vemos, corazones no sabemos” pues me encuentro en un lugar lejano (centro de Bogotá) donde me invade un montón de gente que pareciera que me fuera a atracar. Pero yo estoy tranquila. Conozco a la perfección a estas personas que, para mucha gente, serían la perdición de la juventud actual. Llenos de tatuajes y perforaciones, jóvenes, de todas las edades y estratos sociales, convocan a sus amigos y conocidos a un asado en la casa de Álvaro para recoger fondos para su  iglesia cristiana llamada Generación sin Límites.

Álvaro es un hombre de 28 años que nació y creció en la ciudad de Bogotá. Desde pequeño, se vio muy interesado en la religión y en la predicación “yo desde que tengo memoria siempre me guié por el camino de Dios, y hoy en día, mi labor es que las personas, en especial los jóvenes, logren encontrar ese camino y puedan aliarse con el Señor”.

Sin embargo, para su familia y varias personas que lo rodeaban,  Álvaro no era un niño ejemplar, ya que le gustaba, y le gusta actualmente, el desorden y el descontrol.  “Mi mamá siempre me decía que yo tenía al diablo por dentro, ya que me gustaba escuchar música Metal y Rock pesado. En ese momento no estaba bien visto que un niño como yo escuchara ese tipo de música violenta y “satánica” ”.

Mientras muerdo, con alguna dificultad, la hamburguesa vegetariana que están repartiendo en el asado, espero pacientemente a que Álvaro llegue de la tienda. Tengo ganas de beber una cerveza, pero casi inmediatamente recuerdo que esos monstros tatuados, perforados y ordinarios no beben, no fuman y no consumen substancias psicoactivas. Todos son Straight Edge. Todos son harcoreros cristianos Straight Edge. Eso me hace pensar que acá la única persona desordenada y mal influencia soy yo.

Álvaro me ve desde lejos un poco apenado por tenerse que ir a la tienda  tan repentinamente. Deja el pan a disposición de los cocineros y se dirige inmediatamente al mismo lugar donde me dejó hace aproximadamente unos veinte minutos.

Se sienta tranquilamente, se acomoda y no duda en seguir con la entrevista “entonces te estaba diciendo que nosotros promulgamos eso, manos abiertas para ayudar, manos abiertas para amar, para hacer las cosas de una forma diferente, y no manos cerradas dispuestas a herir, eso es lo que hablamos en todos los conciertos”.
A medida que Álvaro crecía, se daba cuenta que el género musical que realmente le llamaba la atención era el Hard Core. “Me gusta el HC porque es un estilo de música propio y original. En los conciertos puedo descargar mi adrenalina y puedo trasmitir la ira y la euforia que siento al interpretar mis canciones y las de otras agrupaciones”.

El primer tatuaje del pastor fue una cruz negra y grande en la parte superior derecha de su espalda. “Tenía como diez y seis años cuando me la hice. Yo quería plasmarme literalmente mi devoción y mi vocación por el Señor. Gracias a él conseguí un buen camino y es por eso que casi todos mis tatuajes tienen que ver con la cristiandad y el amor a Dios y a Jesús”.

De fondo, puedo escuchar una canción de H2O que se llama One life One chance. Álvaro, al percatarse de lo que estaba escuchando, no dudó en gritarle al que estaba cerca del radio y pedirle el favor que le subiera un poco más a la pista. “De eso se trata esto, una vida, una oportunidad. Cada día que pasa, trato de llevar una vida sana y pura. Soy Straight Edge desde los veinte años y pastor desde los veintiséis”.

A Álvaro todavía lo juzgan por sus tatuajes y por sus expansiones. Son muchas las personas que no creen que un personaje como él pueda estar guiado por el camino del bien. “Con Tras la Sangre, mi grupo musical HC, queremos cambiar los esquemas, cambiar lo que se entiende de la juventud. Los jóvenes tenemos mucha energía tenemos muchas cosas por hacer, muchos sueños, muchas metas”.

El día se está terminando y después de estar un buen rato compartiendo conmigo, Álvaro se tiene que parar por segunda vez de su puesto para despedirse y agradecer a las personas que quisieron contribuirle con alguna ayuda para su iglesia católica.

Realmente la entrevista fue corta y muchas veces estuvo interrumpida por algunos comentarios de nuestros amigos. Mientras el pastor me explica que al día siguiente tiene que madrugar para dar misa a las 7 de la mañana en su iglesia, yo le propongo que concretemos otra cita para terminar de hacer mi entrevista y poder definir mi crónica final para prensa. Él accede. Espero su llamada. 

Narrador protagónico

Es sábado en la tarde y después estar perdida dos horas por la gran ciudad de Bogotá, llego a un garaje viejo, abandonado, rayado con aerosoles y sin nombre ni nomenclatura. Es una típica tarde en la capital: está lloviendo a cátaros. Afuera del garaje sucio y gris me encuentro con varios amigos harcoreros y con mi novio, Diego.

En el volante del concierto decía que el show iba a comenzar a las dos de la tarde en punto, pero como cualquier otro evento, este también tiene sus retrasos. Son las tres de la tarde y aún no han hecho pruebas de sonido ni han dejado entrar al público al establecimiento.

Muriéndome del frío y sin haber almorzado espero a que llegue Álvaro, el pastor harcorero cristiano. No lo veo y me desespero porque tenía que cumplir con una tarea de Crónica para Prensa. Sin embargo, a pesar del desespero, el frío y el hambre, estoy muy entusiasmada de que empiece el concierto ya que a mí me gusta mucho ese tipo de música y en este evento están reunidos casi todos mis amigos.

No aguanto el hambre y les pido el favor a un compañero y a mi novio que me acompañen a una cafetería para comerme algo. Desde la mesa, donde me estoy comiendo una empanada con una Pony Malta, puedo ver que ya abrieron las puertas del garaje pues las personas que se encontraban haciendo fila, tras haber estado la hora y media de retraso sentadas en el suelo,  se pararon rápidamente para ingresar al concierto.

Me termino rápidamente la empanada y corremos para no perder el puesto que nos había guardado Lola, una amiga harcorera cristiana que es la bajista de Tras la Sangre, el grupo musical de Álvaro.

Pasé el filtro con todas mis cosas. Generalmente, en la entrada de cualquier evento, hacen requisas para supuestamente garantizar la seguridad de las personas, pero en un concierto de Hard Core no se le puede garantizar la seguridad a nadie. Uno tiene que estar preparado para las patadas voladoras, los puños que viajan sin dirección alguna e incluso, uno tiene que estar pendiente del cielo, pues de repente pueden caer personas obesas, flacas, niños, niñas, adultos, jóvenes, amarillos, blancos o mulatos, encima de uno.

Y es que pasé el filtro porque no habían mujeres que me requisaran. Uno de los organizadores le preguntó a Lola si podía requisar a las mujeres, pero ella respondió que tenía que hacer prueba de sonido. Lola me miró y me preguntó que por qué yo no requisaba mientras que el concierto empezaba. Yo, sin nunca haber requisado ni tener la más mínima idea de cómo era que se hacía eso, recordé Rock Al Parque y traté de utilizar casi las mismas técnicas que utilizaban las policías a la entrada del Simón Bolívar, claro está,  sin pasarme de abusona y de tocadora, como las policías del evento más grande de Rock latinoamericano.

De cada diez hombres había una mujer, por eso me la pasé casi todo el tiempo mirando al techo sin hablar con nadie, porque en ese momento mis amigos ya habían entrado al concierto y me estaban guardando puesto en el Back Stage (teniendo en cuenta que en un concierto Hard Core cualquier persona puede entrar al Back Satge porque generalmente, el público hace parte de la puesta en escena y estos se pueden parar en la tarima e incluso robarles el micrófono a los vocalistas de las bandas).

Después de haber requisado, de la forma más cuidadosa,  a aproximadamente 30 mujeres, por fin pude ingresar al concierto. Estaba repleto de personas de todas las edades; yo sabía que tenía que llegar hasta la tarima pero era casi imposible atravesar ese mar de gente. Después de diez minutos de sofoque y puñetazos logro subir a la tarima y pasarme al “back stage”.

Lo primero que hago es sacar mi libreta de notas. A mí me encantan los conciertos de Hard Core, pero esta vez, me tenía que concentrar en algo en específico y olvidarme de la euforia y la adrenalina que recorría el sitio. La primera banda en subir al escenario es Tras la Sangre. Álvaro, encabezando la agrupación, dice unas palabras de aliento a aquellas personas que aún no se han guiado por el camino del señor. Todos guardan silencio, hasta yo, que no soy ni cristiana ni católica. No soy nada, ni atea. Después de las palabras de Álvaro puedo ver claramente cómo se transforma su aura cristiana y santa en un tormento de ira y euforia que hace que se sienta en todo el establecimiento.

El público, al ver la puesta en escena de la banda, no logra contenerse y casi de inmediato todos se transforman en monstruos. Patadas voladoras, puños,  slams y muchos pogos se pueden ver y sentir en ese preciso momento. Yo estoy en una esquina tratando de comprender la transformación de Álvaro y del público (e incluso, trato de analizar la adrenalina que me produce escuchar en vivo este tipo de música).

La gente me empuja, me pega, me espicha y yo medio puedo observar y anotar en mi libreta. Después de unos minutos puedo comprender que es caso perdido insistir en ser una niña aplicada y realizar un seguimiento profundo y plasmarlo todo en un pequeño cuadernillo. Por eso decido involucrarme completamente en el concierto y dejo a un lado la libreta, rota y espichada, para prepararme y vincularme directamente con el concierto.
Bailo, canto, comparto escenario con Álvaro y me lanzo en Slam sobre el público. Me encanta.

El  concierto se pasó muy rápido. Ya es de noche y miro cómo las personas dejan el garaje para irse a sus casas. Yo espero a que Álvaro se vaya también para poderme despedir de él. Lo veo, le sonrío y le doy un gran abrazo como felicitación a su presentación. Concretamos una cita para volvernos a ver y poderlo conocer mejor.

 Iré a misa este domingo a verlo predicar el evangelio de Dios al estilo Hard Core. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

Películas estructura y anti estructura

Sunset Boulevard es una película estadounidense que se estrena en 1950 por Billy Wilder. El largometraje cuenta la historia de una famosa actriz de cine mudo (Norma Desmond) que deja de actuar en las películas por la innovación del cine sonoro. A lo largo de la película se cuenta cómo está constituida la nueva industria de Hollywood a través de los personajes principales que son la actriz y Joe Gillis, que es un guionista.

La película hace parte de la estructura clásica, ya que se seleccionan varios acontecimientos de la vida de los personajes, en especial de Norma, que apesar del tiempo transcurrido, ella cree que aún es una estrella y que son las películas las que se han hecho pequeñas para ella. Por otro lado, está la vida de Gillis que termina en Sunset Boulevard oir un accidente, ya que lo estaba persiguiendo por haberse robado un carro. Cuando estos dos personajes se cuentan se produce varias emociones encontradas ya que Norma le propone a Gillis que le corrija un libreto y este accede. Después Norma se termina enamorando de este personaje pero él ama a otra mujer.

Todos los acontecimientos que pasan en la película son provocados por los personajes, se crean conflictos a medida que Gillis vive en la casa de Norma, ya que esta no lo deja salir ni acercarse a otras personas.él se siente aprisionado por la situación.

Maneja una estructura clásica porque, a pesar que la película empieza con un flash back del guionista tirado en una piscina, la narración se cuenta de forma lineal y tiene el típico desarrollo de inicio, nudo y desenlace.

Todo lo que pasa en la historia produce un cambio, ya sea malo o bueno.

Por otro lado, Persona es una película dirigida por Ingmar Bergman, fue producida en 1966 y es una de las películas más representativas de la nouvelle vague. El largometraje cuenta la historia de una actriz teatral llamada Elizabeth que, después de una presentación, se queda muda. Su enfermera Alma trata de ayudarla y se van a una casa de verano para lograr superar la enfermedad de su paciente.

Persona es una película perteneciente a la anti estructura ya que muchas veces aparecen imágenes sin ningún sentido. Por ejemplo, el comienzo es confuso, pues hay una proyección de unos dibujos animados que de repente se ven interrumpidos por un miembro masculino. Esta imagen aparece en cuestión de sengundos.

Casi finalizando la película, se muestra cómo Alma termina teniendo la personalidad de Elizabeth y cuenta todo aquello que realmente la perturbó cuando pequeña. Esta es una escena que se repite dos veces, una con la cámara mostrando a Alma y otra con la cámara mostrando a Elizabeth.

Las imágenes que aparecen a lo largo de la película tienen una relación simbólica en esta. No tiene una estructura clásica ya que no se cuenta de tal forma que sea de su total entendimiento. Al final el espectador puede quedar con dudas y puede interpretar las imágenes y todo lo desarrollado en la película subjetivamente.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Leila Guerriero y el tratamiento que reciben los temas periodísticos

En los textos publicados por Leila Guerriero, en la revista El Malpensante, nos da una visión del estado del periodismo, no sólo colombiano sino a nivel general.

En el primer artículo “Sobre algunas mentiras del periodismo”, la autora examina tres ambigüedades y mentiras que abarcan al periodismo. El primero de ellos es que sólo se puede ser periodista si se estudia en un instituto o una universidad. El segundo es la mentira del auge de la crónica latinoamericana y la tercera es que la crónica no cuenta toda la realidad sino una sola cara de la moneda. Al final desmiente aquello que algunas personas creen cuando dicen que para llegar al mundo del periodismo se necesitan tener contactos y ser el hijo del dueño del diario.

Después de leer este artículo de  Leila puedo comprender, en primer lugar, que los periodistas empíricos pueden a llegar a ser igual o mejores que aquellos que estudiaron un pregrado e hicieron varias maestrías y especializaciones en periodismo.  Sin embargo, los que estudiamos periodismo tenemos conocimientos sobre este oficio, a diferencia de Leila, que empieza diciendo que ella es periodista pero que no sabe absolutamente nada de esta carrera,  precisamente porque no perteneció nunca a una universidad o a un instituto. Pienso que los que estudiamos periodismo tenemos una ventaja enorme ya que aprendemos las teorías y todas las técnicas para poder ser buenos en nuestro oficio. Encambio, todos aquellos empíricos sólo se pueden basar en lo que han leído y en lo que han experimentado y al final, realizan una noticia una crónica  o un reportaje con base en lo que han leído.

En segundo lugar, al leer la mentira del auge de la crónica latinoamericana, puedo comprender por qué realmente es una mentira. Comparto lo que dice Leila cuando afirma que cuando los editores de los periódicos exigen pocas palabras en un artículo y fuera de eso un plazo corto en la entrega de este, se está discriminando la inmersión requerida para poder elaborar una buena crónica. La excusa de los editores es que las personas ya no leen. Por ende, no hay auge de la crónica latinoamericana, porque los editores, y el renovado estilo de publicación compuesto por diferentes imágenes y mapas conceptuales, impiden que se logre publicar una buena crónica haciendo que, envés de generarse un auge, se genere una extinción de este género literario. Por lo anterior, se puede comprender por qué no se encuentran buenas crónicas en los diarios colombianos.

Y por último, está claro que las personas somos sensacionalistas y que nos interesa ver más a la negra en Nat Geo que a la rubia en Play Boy, como dice Leila. La crónica no refleja toda la verdad, sólo refleja la miseria y su parte amarillista. Esto es mejor que un final feliz y  que tener a personajes de estratos altos. Es cierto cuando Leila dice que todos los premios se los ganan aquellos materiales que reflejan la vida en África o en Somalia. Por lo tanto, la crónica refleja la realidad de la miseria y de los olvidados. Esto puede llegar a responder la pregunta del manejo que se le dan a los temas en el periodismo colombiano, es claro que el manejo es sensacionalista en casi todos los casos. Cuando no se es sensacionalista, no se ganan premios y la nota no se publica en primera página. Esto no sólo pasa con la crónica sino con todos los géneros literarios.

En el segundo artículo que publica Leila Guerriero, nos da unos consejos para poder escribir bien y poderse convertir en una escritora reconocida. Prácticamente dice que tenemos que involucrarnos inmensamente en la vida de las otras personas. Tenemos que ser curiosos y tenemos que aprender a escuchar a las personas. Creo que lo que dice Leila es algo que todo periodista debe saber desde que se interesa por este oficio, sin embargo, en Colombia muchas veces los periodistas no hacen bien el ejercicio básico y terminan redactando artículos sin sentido y sin valor alguno. Pero como dije al principio, creo que todo esto aplica no sólo para el periodismo colombiano sino para el periodismo en todo el mundo porque es un problema general que presenta el oficio. 

Reseña de mi exposición y una aproximación a mi tema

Este es un subgénero musical que se deriva del Punk. Se originó en Estado Unidos, más específicamente en Washington, D.C y Nueva York. Se caracteriza por la velocidad en sus ritmos y por sus bailes como el pogo, el stage diving, el slam y el mosh.
La diferencia principal de este subgénero con el Punk, es que acá se dejan atrás todos los esquemas ideológicos anarquistas y destructivos. El Hard Core opta por ser un movimiento positivista y motivista dispuesto a ayudar a aquellas personas que lo necesiten. Prácticamente es una hermandad.
La cultura Hard Core en Washington D.C es la más antigua e importante de todas. Se originó a finales de la década de los años 70 y comienzos de los 80. Algunas de las bandas pioneras de este subgénero fueron: Bad Brains, Teen Idles o Minor Threat y el sello discográfico Dischord Records.
Por otro lado, la cultura Hard Core en Nueva York estuvo influenciada por bandas como Agnostic Front y Cro-Mags. En esta ciudad, la escena HC estaba también influida por el movimiento Skinhead, por tal motivo, muchas de las bandas neoyorquinas tenían un toque de música oi! (música de Skinheads).
El HC se caracteriza también por la oleada del Straight edge. Acá se pretende romper los esquemas y los estereotipos del típico rockero drogadicto y violento. La mayoría de los jóvenes harcoreros son straight edge. Bandas como: H2o y Earth Crisis expresan en sus letras el afán de llevar una vida recta y sana. No fuman, no beben y no consumen ningún tipo de substancia psicoactiva. De hecho, muchos de los hardcoreros son veganos y defienden a capa y espada los derechos de los animales. Hard Core es antónimo de violencia y desorden.
El Hard Core aparece en Colombia, más específicamente en Bogotá, en 1989 con una banda llamada Sin Salida, encabezado por Raúl Hernández. "La Antimoda" (1990), "Disciplina" (1993) y "A Los Héroes" (1996) fueron algunas de las producciones que marcaron la escena HC en la capital colombiana.
En la década de los 90 aparecen varias bandas capitalinas como Pitbull, Ataque en Contra y Exigencia, encabezada por Ricardo Llano. En Medellín nacen grupos como Grito, Cinco de Menos y Reacción en Cadena.
En 1999 se presentan por primera vez en Colombia la banda estadounidense Earth Crisis, que hace su presentación en el Festival Rock Al Parque el 17 de octubre en el Parque Simón Bolívar. Agnostic Front también visita al país en ese mismo año y Sin Salida sirve como su telonero, dando su último show en la escena HC.
Hasta la actualidad permanece vigente y estable todo este movimiento Hard Core. Todas las bandas se esfuerzan por cambiar estereotipos y por guiar a los jóvenes por buen camino. “One life one chance” predica el Hard Core.
è  Mi género musical es el Hard Core y mi personaje para realizar la crónica se llama Álvaro Julián Rivera. Él es un hombre de 28 años que pertenece a la escena Hard Core colombiana hace 15 años y actualmente encabeza una banda que se llama Tras la Sangre. Por otro lado es pastor y tiene una iglesia cristiana que se llama “Generación Sin Límites”. Él predica el cristianismo por medio de su agrupación. 

Objetos que rodean mi cuarto

En mi cuarto hay tantos objetos grandes, medianos y pequeños que hacen verlo más diminuto de lo que ya es.
Las paredes están llenas de cuadros, bueno, en realidad son sólo tres. Uno de ellos es la obra maestra de Diego Rodríguez. Mi novio. Apasionado por el tatuaje y el diseño gráfico me hizo un dibujo en ecolín con puros colores pastel. En el papel especial para esta pintura (que no sé cómo se llama) se ve una concha de mar con una perla blanca reposando dentro de su grande y acolchada lengua. Debajo de esta dice “lágrima de sirena”.
Esto me hace recordar cuando a Diego se le ocurrió regalarme ese obsequio de cumpleaños. Estábamos en su cuarto viendo como de costumbre toda la serie de Dragon Ball Z. Él me molestaba y me decía que yo no había tenido infancia porque nunca había visto esa serie de Manga japonesa. En uno de los capítulos Krilin tenía que ir al fondo del mar para recoger esta perla. Según la leyenda, cualquier hombre que le entregue esta perla a una mujer, este logrará conquistar su corazón. A mí me conquistó.
Es de esperarse que también tenga en mi cuarto un pequeño “Goku”, cuando este todavía tenía el báculo sagrado y la cola de mono. También me lo regalo Diego. Este fue el primer regalo de “aniversario” después de cuatro años de noviazgo.
Me encanta la música. Creo que de no haber estudiado Comunicación Social y Periodismo y Comunicación Audiovisual y Multimedios, hubiera estudiado Música. El micrófono “old School” que sirve de radio caracteriza a la perfección esa vocación que tengo tan escondida. Es de color negro con algunos detalles rojos y dorados. Esta viejo y empolvado. No sé cómo llego a mi casa, no sé a quién pertenecía, no sé si había un familiar que también escondiera mi misma vocación por la música.
De ahí sale mi gran equipo de sonido. Prefiero escuchar música que ver televisión. Mi equipo, a pesar de los años transcurridos desde que mi papá me lo compró en Estados Unidos, es aún moderno. Tiene pantalla digital y tiene el gran atractivo que esta cambia de colores. Es bastante raro. Se puede colgar en la pared, pero no lo tengo ahí, sino en un mueble atiborrado de pequeños objetos. A pesar de que sea digital tiene un espacio para meter dc y casete. Se debe meter el cd de forma vertical y no horizontal como lo es normalmente. Tiene un bafle dañado, lo que hace que a veces no pueda escuchar algunos instrumentos o notas musicales.
Así como comparto el gusto por la música, también me encantan los animales. No tengo perros ni gatos porque mi mamá no me deja, pero sí tengo un acuario de 100 litros de agua con una bailarina gigante (Pancho) tres bailarinas miniaturas (las mellizas y el angelito) y tres peces Koi (los tiburones).
Pancho fue mi primer pez y por ende, ha sido el que más me ha durado. Es grande y gordo, tiene los ojos saltones y es de color naranja. Tiene el velo de la cola muy larga. Este pez también parece poeta (como el perro de Andrea Salgado) porque a veces (casi siempre) se la pasa estático. No nada, no come, no se inmuta. Al principio pensaba que estaba enfermo, pero después de haber hablado con muchos “expertos” en peces, me di cuenta que Pancho simplemente era así y que estaba en perfectas condiciones de salud.
Pancho Se convirtió en mi pez favorito después de que mi bailarina Oranda gigante llamada Popeye se muriera. Esta era blanca con el casco rojo incandescente. También tenía el velo de la cola muy larga. Popeye se caracterizaba por ser un pez activo y juguetón. Se la pasaba nadando a toda velocidad entre las maticas artificiales y las piedras de río que adornan el acuario. Un día amaneció tirado sobre las pequeñas piedras en del fondo del acuario. Lloré mucho. Mis amigos se burlaban porque estaba de luto por un pez. Pero no era un pez cualquiera. Era Popeye.
Las tres bailarinas pequeñas no tienen una personalidad definida. A las que llamo mellizas son porque son idénticas. Son la versión de Pancho pero miniatura. Por otro lado, Angelito es de color blanco de ahí se debe su nombre, aunque tiene una pequeña línea narajnja en el velo de su cola. También es pequeño.
Los tiburones son unos monstruos pero no porque sean grandes, sino porque son los “bad boys” de la pecera. Como en cualquier manada, ellos son los que mandan. Hubo un tiempo que no los quería y deseaba regalarlos porque me mataron a tres peces bailarinas. Pero no sólo los mataron sino que también se los comieron y los dejaban sin aletas y sin ojos. Cuando recuerdo esas imágenes me dan escalofríos por todo el cuerpo. Como yo no era capaz de sacar a los peces muertos y mutilados le pedía el favor a un familiar o a un amigo que lo hiciera por mí. Después comprendí que los mataban porque como dicen “sólo sobreviven los fuertes” y bueno, al fin y al cabo son animales y ellos actúan por instinto.
Mi cuarto es colorido. Todavía tengo peluches de cuando era pequeña. Todos estos son de diferentes colores, pero colores incandescentes, no pasteles. No me gustan los clores pastel. Son aburridos y deprime  mucho. Mi cuarto es alegre, está lleno de recuerdos y de obsequios que provienen de las personas más importantes de mi vida. Mi cuarto es un libro abierto porque allí se puede definir perfectamente mi personalidad.