En los textos publicados por Leila Guerriero, en la revista El Malpensante, nos da una visión del estado del periodismo, no sólo colombiano sino a nivel general.
En el primer artículo “Sobre algunas mentiras del periodismo”, la autora examina tres ambigüedades y mentiras que abarcan al periodismo. El primero de ellos es que sólo se puede ser periodista si se estudia en un instituto o una universidad. El segundo es la mentira del auge de la crónica latinoamericana y la tercera es que la crónica no cuenta toda la realidad sino una sola cara de la moneda. Al final desmiente aquello que algunas personas creen cuando dicen que para llegar al mundo del periodismo se necesitan tener contactos y ser el hijo del dueño del diario.
Después de leer este artículo de Leila puedo comprender, en primer lugar, que los periodistas empíricos pueden a llegar a ser igual o mejores que aquellos que estudiaron un pregrado e hicieron varias maestrías y especializaciones en periodismo. Sin embargo, los que estudiamos periodismo tenemos conocimientos sobre este oficio, a diferencia de Leila, que empieza diciendo que ella es periodista pero que no sabe absolutamente nada de esta carrera, precisamente porque no perteneció nunca a una universidad o a un instituto. Pienso que los que estudiamos periodismo tenemos una ventaja enorme ya que aprendemos las teorías y todas las técnicas para poder ser buenos en nuestro oficio. Encambio, todos aquellos empíricos sólo se pueden basar en lo que han leído y en lo que han experimentado y al final, realizan una noticia una crónica o un reportaje con base en lo que han leído.
En segundo lugar, al leer la mentira del auge de la crónica latinoamericana, puedo comprender por qué realmente es una mentira. Comparto lo que dice Leila cuando afirma que cuando los editores de los periódicos exigen pocas palabras en un artículo y fuera de eso un plazo corto en la entrega de este, se está discriminando la inmersión requerida para poder elaborar una buena crónica. La excusa de los editores es que las personas ya no leen. Por ende, no hay auge de la crónica latinoamericana, porque los editores, y el renovado estilo de publicación compuesto por diferentes imágenes y mapas conceptuales, impiden que se logre publicar una buena crónica haciendo que, envés de generarse un auge, se genere una extinción de este género literario. Por lo anterior, se puede comprender por qué no se encuentran buenas crónicas en los diarios colombianos.
Y por último, está claro que las personas somos sensacionalistas y que nos interesa ver más a la negra en Nat Geo que a la rubia en Play Boy, como dice Leila. La crónica no refleja toda la verdad, sólo refleja la miseria y su parte amarillista. Esto es mejor que un final feliz y que tener a personajes de estratos altos. Es cierto cuando Leila dice que todos los premios se los ganan aquellos materiales que reflejan la vida en África o en Somalia. Por lo tanto, la crónica refleja la realidad de la miseria y de los olvidados. Esto puede llegar a responder la pregunta del manejo que se le dan a los temas en el periodismo colombiano, es claro que el manejo es sensacionalista en casi todos los casos. Cuando no se es sensacionalista, no se ganan premios y la nota no se publica en primera página. Esto no sólo pasa con la crónica sino con todos los géneros literarios.
En el segundo artículo que publica Leila Guerriero, nos da unos consejos para poder escribir bien y poderse convertir en una escritora reconocida. Prácticamente dice que tenemos que involucrarnos inmensamente en la vida de las otras personas. Tenemos que ser curiosos y tenemos que aprender a escuchar a las personas. Creo que lo que dice Leila es algo que todo periodista debe saber desde que se interesa por este oficio, sin embargo, en Colombia muchas veces los periodistas no hacen bien el ejercicio básico y terminan redactando artículos sin sentido y sin valor alguno. Pero como dije al principio, creo que todo esto aplica no sólo para el periodismo colombiano sino para el periodismo en todo el mundo porque es un problema general que presenta el oficio.
Me parece un texto un poco cortado por la intención que tienes de hablar de 3 temas relacionados a lo que expone Leila, pero tu reflexión es válida. Podrías ser un poco más profunda.
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